Las organizaciones sociales trabajan con poblaciones vulnerables, reciben donaciones y muchas veces operan en territorios complejos. Una filtración de datos o una cuenta robada puede poner en riesgo a las personas que se quiere proteger y la confianza de los donantes.
Toque cada tema para abrirlo.
Delincuentes copian el logo, las fotos y el nombre de la organización o de la iglesia para pedir donaciones a cuentas propias, sobre todo después de una emergencia o en fechas especiales.
Listados con nombres, cédulas, ubicación, condición de víctima, salud, niños y niñas atendidos. En contextos de conflicto, esa información puede exponer a las personas a represalias o reclutamiento.
Publicar en tiempo real dónde está el equipo, las rutas de desplazamiento o las fotos de una comunidad visitada puede facilitar seguimientos, amenazas o ataques. Las fotos también llevan ubicación escondida (metadatos).
Una sola clave del correo o de Facebook que conocen todos los voluntarios, cuentas creadas con el correo personal del fundador o del pastor, accesos que nunca se retiran.
Las organizaciones que reciben recursos de cooperación son blanco del fraude de "cambio de cuenta" de proveedores y de correos que suplantan a donantes o a la dirección.
Organizaciones y líderes que defienden derechos pueden recibir ataques coordinados en redes, cuentas falsas que los suplantan o exposición de sus datos personales.
Marque lo que ya hace. Nada se guarda ni se envía: es solo para usted.
Con experiencia en seguridad humanitaria, acompañamos a ONG, fundaciones e iglesias con capacitación, protocolos de seguridad digital para equipos en terreno y manejo seguro de datos de beneficiarios.