La comunidad confía en sus bomberos y organismos de socorro. Precisamente por eso, los delincuentes usan su nombre para engañar. Y en una emergencia, perder las comunicaciones o la información no es un problema administrativo: puede costar vidas.
Toque cada tema para abrirlo.
Perfiles y números de WhatsApp que se hacen pasar por el cuerpo de bomberos o la Cruz Roja para pedir donaciones tras una emergencia, vender rifas o "bonos" o recoger ayudas para damnificados.
Personas que visitan comercios haciéndose pasar por bomberos para cobrar "inspecciones", expedir certificados falsos o vender extintores y señalización "obligatoria" bajo amenaza de cierre.
Radios, líneas de atención, sistemas de despacho, grupos de coordinación y ahora la emisora. Una clave débil o una cuenta compartida permite interferir, espiar o difundir información falsa.
Fotos de lesionados, fallecidos, placas y viviendas afectadas que circulan en grupos y redes desde el lugar de la emergencia. Además del dolor para las familias, pueden usarse para estafas ("su familiar tuvo un accidente, necesitamos dinero").
La página del organismo es un canal de alertas para la comunidad. Si alguien se la roba, puede publicar información falsa en plena emergencia o usarla para estafas.
Audios y cadenas falsas sobre evacuaciones, cifras de víctimas o nuevas amenazas generan pánico y congestionan las líneas. Algunas se crean con IA y usan la voz o el logo del organismo.
Hojas de vida, datos de voluntarios, inventarios, informes de incidentes e información contable guardados en computadores compartidos, sin copia y sin clave.
Marque lo que ya hace. Nada se guarda ni se envía: es solo para usted.
Acompañamos a organismos de socorro con charlas para su personal y voluntarios, y con contenidos de prevención para sus espacios radiales y campañas comunitarias.